martes, 4 de diciembre de 2012

Todos de una u otra forma estamos atados a lo que pretenden de nosotros, desde como vestir, qué hacer, cómo hacerlo, las razones para hacerlo, etc.
Muchas veces esto no coincide con lo que queremos de nosotros y es ahí cuando lo que nosotros queremos se toma como rebeldía.
Esto me sucede todo el tiempo, vivo en una lucha constante lo que creen que soy, lo que quieren que sea y la persona que realmente vive en mi.
Puede que no me sienta cómoda con una oreja dispuesta a escuchar mis sollozos, ni con una lágrima rodando mi mejilla, pero de algo estoy segura,  siempre estaré segura con un papel que me lea, es ahí donde siempre podré encontrar mi paz, tomar fuerzas y seguir siendo yo. 
NUNCA DECAER, SIEMPRE FIRME A TI MISMO.

Camisa a Cuadros- LuLe NuncaJamás.
    Se terminó de bañar, se vistió con su remera blanca y su camisa a cuadros celeste, en el momento de ponerse el culote examina su cuerpo, no era apetecible pero estaba bien para alguien como ella, corrió la vista y se termino de poner el pantalón. Abrió la puerta y encontró a su padre - "Pareces una lesbiana"- le dijo el -Gracias, yo también te amo respondió ella,  -¿Podes dejar de parecerte un hombre? No entiendo como no te pones faldas o vestidos, al menos si vas a ser mi machito afeitate y sé un hombre
- Pa, en serio, no me gustan las minas, no jodas, por una vez en tu vida no empieces con esta eterna discusión. Recogió una manzana y salió junto a su hermana camino a la universidad.
-¿Por qué no le das un gusto?- 
-¿Eh?
-Papá
-Dale, mañana le mando una lista de los hombres con los que tuve sexo teniendo mi camisa puesta.
-Si les pones el número de teléfono quizás funcione.
- No voy a hacer eso ni por papá ni por nadie, el tiene que entender que mi vestimenta no cambia mi personalidad, tiene que entender que el no cambia nada de mi, soy una persona independiente y un acto mio no cambia nada, me tiene que amar por lo que soy, es increíble que solo se fije en algo tan superficial como una camisa, soy más que esto, no soy solo una camisa, soy una persona, y lamento desilusionarlo pero soy así, y ni el ni nadie me va a cambiar.

Esa noche, cuando llegó a su casa, su padre comenzó de nuevo el tedioso problema 
- ¿ Con cuantas mujeres te acostaste hoy?
- ¿Disculpame?
- Si, con cuantas putitas te terminaste toqueteando 
- Papá no sé de que hablas 
- Ya sé que sos lesbiana
- Papá no jodas soy heterosexual
- ¡No mientas!
Todo fue muy rápido, no supo con exactitud en que momento exacto la golpeó, pero ella estaba de repente en el suelo. Se levantó y se fue al baño, se miro en el espejo y se dijo "No voy a llorar, soy fuerte" Después de media hora salió del baño y vio a su padre dormido con una foto en la mano y una botella de whisky en la mesa.
Recogió la foto y la observo, eran dos mujeres besándose, logró hacer una mueca que simulaba ser una sonrisa, lo único que le faltaba. Intentó reconocer a las mujeres, no reconocía a la mujer que vestía a camisa a cuadros pero la otra le pareció familiar, hasta que palideció, conocía esa cara, tan bien como la palma de su mano. Esa mujer era.. era.. ¡ MADRE! Por Dios, todo encajaba, la locura de su padre era por fin entendible,  pero no justificada. Miro a su padre y sonrió apenada, por más que le asombrara se dio cuenta de algo importante, después de todo, el infeliz la amaba.

Nunca intentes cambiar a nadie, si amas a alguien déjala que camine por la ruta que más le haga feliz.

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